La bella esgrimista Margherita Granbassi en aprietos
Trieste es la ciudad más centroeuropea de Italia, en la que no sucede casi nunca nada. Pero estos días anda revuelta, a causa del nombre que debe darse a una calle y de una campeona olímpica de esgrima.
Margherita Granbassi, una bella rubia, carabiniere, ganó una medalla de bronce en esgrima en los Juegos Olímpicos de Pekín y había sido fichada por Anno Zero, un programa televisivo de la RAI sin pelos en la lengua. Después de haberla autorizado a participar en el programa, sus mandos le comunicaron que debía dejarlo. Pero Margherita intervino en el segundo capítulo. Le reiteraron la negativa y entonces ella pidió una excedencia. La han avisado de que no se la concederán, porque su participación en el programa "es irreconciliable con los deberes de imparcialidad y de imagen" del cuerpo. Aunque se esté en excedencia.
Ella no quiere renunciar ni a la esgrima, ni a los carabinieri, ni a la tele. El ministro de Defensa calificó la situación de "sorprendente y escandalosa", un expresidente de la República presentó una pregunta en el Parlamento sobre el caso y un diputado conservador acusó a la campeona de ser "un instrumento del márketing televisivo".



