Siempre La Dolfina
Por Xavier Prieto Astigarraga
De la Redacción de LA NACION
"Empezó el Abierto", aseguró Adolfo Cambiaso, aludiendo a La Dolfina Peugeot. Con perdón, una pequeña corrección al Nº 1: empezó la temporada para el tricampeón argentino. Porque el 17-12 de ayer sobre Indios Chapaleufú II Jumeirah Culú Culú fue el de su primer desempeño de 40 goles reales en el año: venció jugando bien y frente a un equipo grande. Un rival que no venía bien en la Triple Corona, pero que en Palermo se parece mucho más a lo que fue hasta hace unos años.
Esa mejora de los Heguy respecto a Tortugas y Hurlingham potencia la victoria clara, con autoridad, del defensor del cetro. Y este éxito en la 2ª fecha de la Zona A del Campeonato Argentino Abierto Movistar lo pone mano a mano con Pilará Piaget en la definición del grupo, que será el próximo sábado y decidirá al primer finalista del máximo certamen polístico del mundo.
En dos chukkers, los primeros, La Dolfina colocó los cimientos de su triunfo. Las estadísticas le fueron netamente favorables en esos 14 minutos: 0-4 en penales cedidos y 2-0 en throw-ins ganados en el período inaugural; 3-0 en contra en infracciones cometidas en el segundo, pero 5-1 favorable en throw-ins. Y lo principal: 1-0 y 5-2 en el tanteador, para un 6-2 acumulado. Cuatro tantos de ventaja, uno menos que los cinco de diferencia definitivos.
El conjunto de Cañuelas lo logró con una fulminante velocidad, mental para imponerse en los saques de equipos enfrentados, y de caballos para escapar hacia el arco. Y con una faceta no desconocida pero sí poco habitual de Cambiaso: la de asistidor. Sabido es que Adolfito es un fuerte pegador, pero entre sus muchas virtudes, emplea poco ésa. Ayer echó mano a ella para habilitar a los cascos negros de La Dolfina, Lucas Monteverde y Mariano Aguerre. Y la pareja de medios no desaprovechó la ocasión, con seis goles de cada uno y tareas como mínimo muy buenas. En el caso de Lucas, algo más: sobresaliente. El Nº 2 jugó por primera vez en la temporada sus 10 tantos de handicap, obtenidos el año último. Además de convertir, asistió, recuperó y salvó goles. Y habló un par de veces para ordenar el juego, una novedad en medio de su habitual silencio en la cancha.
Monteverde jugó sus 10 tantos, y su equipo, sus 40. En caballos y en defensa superó a un adversario que tuvo momentos buenos en el partido, pero salteados. Ignacio Heguy, activo en la defensa y el ataque ?paradójicamente, fue el único de Chapa II que no anotó?, apuntaló al conjunto. Y se vio el funcionamiento que pueden alcanzar los tres hermanos con Pite Merlos, aunque de a ratos, sobre todo en el sexto parcial (4-1), Pero aún parece más potencial que realidad, más proyección a un eventual 2009 si la formación permanece inalterada que balance positivo del 2008. Un 2008 que para el cuarteto negro es, en resultados, gris oscuro: contra los rivales grandes siempre perdió, en seis actuaciones. Le queda el compromiso del sábado venidero frente a El Paraíso, pero no moverá su saldo.
A La Dolfina, en cambio, le falta un rato para cerrar su libro contable. Despachó por cinco tantos a un contricante casi siempre exigente, en el mejor clásico que han jugado ?el club de Cañuelas actúa desde el año 2000?, con apenas 23 fouls (14 del triunfador) y polo más abierto que el acostumbrado, sin grandes polémicas pero con intensidad. Un plus para el espectador, en una tarde en que Cambiaso y compañía dieron el mensaje de siempre a esta altura en Palermo: La Dolfina está. Y está bien.
- Una rareza: todos goles de jugada en el vencedor
Como Chapaleufú II cometió pocas faltas (nueve), La Dolfina casi no tuvo penales al arco. Sólo uno de 60 yardas, que erró Cambiaso. Por ende, marcó 17 tantos de jugada, una cifra altísima. El más aclamado fue el último gol, una corrida de Dolfi a Libertador en la que frenó, dejó pasar a Eduardo Heguy y pasó entre los mimbres, tras un "ole" de la tribuna. Lo aplaudió mucho la platea C, generalmente opositora a Adolfito.
LA TACTICA
Juego más en equipo, con una destacada pareja de medios
No hubo innovaciones en la marca de Chapaleufú II a Cambiaso, sí en el juego de éste y, por ende, de La Dolfina: el equipo casi no hizo trencitos y el Nº 1 habilitó mucho a Monteverde y a Aguerre, que sumaron 12 goles.
EL MOMENTO
Los throw-ins y corridas al gol en el segundo período
Fue en el quinto chukker, con el 12-5 en el tanteador, que el partido pareció encaminarse definitivamente al éxito de La Dolfina, pero resultó clave el 5-2 del segundo parcial, con varios goles tras throw-ins y escapadas.
LA EFECTIVIDAD
Por caballada y taqueo, hace goles que el rival suele errar
La Dolfina, que anotó 17 veces, desperdició cuatro ocasiones de gol; Chapaleufú II, nueve. Por caballos y habilidad con la bocha, uno convirtió con alta eficacia, y el otro erró más.
La Nación







